La democracia global es un concepto muy controvertido. Sin embargo, en general se acepta que, independientemente de la forma que podría adoptar, la democracia mundial debe implicar el reconocimiento, el respeto, y la participación de todos los afectados. Esta inclusión está lejos de ser alcanzada en la política mundial como se practica hoy. Por el contrario, en un mundo cada vez más globalizado muchas personas se enfrentan a la negación, la degradación, el silencio y la opresión. Esta exclusión esta a menudo profundamente arraigada, por ejemplo debido a la edad, casta, clase, discapacidad, credo, género, identidad de género, la geografía, el conocimiento, la nacionalidad, la raza y orientación sexual.
El programa Construyendo la Democracia Global (CDG) convocó a un debate en Río de Janeiro, Brasil, del 13-15 abril de 2011 para tratar estos temas. El seminario fue una de las principales actividades del proyecto Incluyendo a los Excluidos en la Política Global (IEPG), y contó con la participación de unas 35 personas, provenientes de 24 países en todas las regiones del mundo. Entre los participantes figuraban activistas, políticos e investigadores con una rica experiencia de lucha para hacer frente a las jerarquías sociales y la discriminación arbitraria.
Estos 3 días de conversación en Río exploraron cuestiones relativas a la inclusión de los excluidos en relación a una serie de casos concretos. Las sesiones del seminario consideraron las experiencias en la política global de: las mujeres afro-descendientes, niños, los dalits, los pueblos indígenas, los asentamientos urbanos informales, las finanzas islámicas, lesbianas, gays, personas bisexuales, transexuales, las minorías nacionales, campesinos, personas con discapacidad, y los pequeños Estados insulares del pacifico. Como se resume en los siguientes párrafos, las discusiones del seminario consideraron la forma de entender las exclusiones, así como los medios para contrarrestarlas.
El presente documento tiene por objeto brindar al público general un resumen de estos tres días de intercambio. Es imposible transmitir en pocas páginas la amplitud y profundidad de las conversaciones llevadas a cabo en Rio. Por otra parte, no pretendemos presentar aquí una declaración de consenso entre los participantes. Sin embargo, el seminario planteó preguntas y sugerencias generales que pueden ser útiles y de interés para debates más amplios, y las luchas por alcanzar la democracia global.
1. Al igual que los seminarios anteriores llevados a cabo en El Cairo y Nueva Delhi, la conversación de Río puso de relieve la profunda ambigüedad y el cuestionamiento de conceptos clave, como "democracia", "global" y "exclusión" (“inclusión” en este caso). Las conversaciones de Río reiteraron la necesidad de re-conceptualizar estas nociones en el contexto del fortalecimiento de la democracia global.
2. “Inclusión” no es un concepto sencillo. Las personas tienen nociones diversas, y a veces contradictorias. Siempre es importante preguntarse: ¿en qué condiciones se dará la inclusión?, ¿con qué fines?, y ¿para beneficio de quién?
3. Debemos mantener la sensibilidad política al dirigirnos, y nombrar a los grupos excluidos: por ejemplo, "campesinos “o "agricultor", "persona con discapacidad" o "discapacitados", " minorías" o personas "dejado de lado". La cuestión de cómo se refieren los oprimidos a sí mismos (y se resisten a las denominaciones incorrectas) es parte de la lucha.
4. La inclusión trae consigo aspectos culturales en términos de acceso a la identidad, aspectos ecológicos en términos de acceso al hábitat, aspectos económicos en términos de acceso a los recursos, aspectos políticos, en términos de el acceso al poder. Algunos movimientos se centran en uno u otro de estos aspectos, mientras que otros toman en cuenta la cultura, la ecología, la economía y la política en conjunto.
5. Algunos movimientos buscan su inclusión en un orden social existente, mientras que otros buscan la inclusión a través del cambio estructural de la sociedad. La relación entre reforma superficial, y transformación en profundidad es una cuestión central en cualquier movilización estratégica para lograr inclusión en la política global.
6. Las personas buscan su inclusión en la política global por diversas razones. En algunos casos, el reconocimiento, respeto, participación y poder pueden ser perseguidas como fines en sí mismos. En otros casos, pueden servir como medios para otros fines, tales como la seguridad física y la libre determinación.
7. Más que inclusión, las personas excluidas buscan fundamentalmente empoderamiento.
8. La exclusión en la política global puede ser obvia o sutil, deliberada o inconsciente, a largo plazo o momentánea. La exclusión también cambia con el tiempo: en las formas que toma, y en las acciones y actitudes a través de las cuales se expresa.
9. Ningún grupo excluido en la política mundial es monolítico. Todos los grupos marginados considerados en el proyecto IEGP se caracterizan por ser diversos internamente. Estas diversidades pueden al mismo tiempo, complicar y/o enriquecer las luchas por autonomía. Es necesario prestar más atención, a las formas de dialogo a través de la diversidad para que lo diverso se convierta en fortaleza y no en fuentes de división.
10. Líneas de exclusión pueden cruzarse y por lo tanto profundizar la marginación: por ejemplo, cuando el género se une a la raza. Al mismo tiempo, la concurrencia de elementos de subordinación también pueden proporcionar las bases para alianzas entre movimientos: por ejemplo, cuando se vincula la orientación sexual y el VIH / SIDA.
11. La exclusión en la política mundial está estrechamente interconectada con la exclusión de otras escalas: regional, nacional, local y en los hogares. Conectar las luchas por la inclusión a nivel mundial con la inclusión en otras esferas es un desafío permanente.
12. Las estadísticas pueden jugar un papel importante para hacer visibles las exclusiones. La ausencia de datos relevantes puede ocultar subordinaciones estructurales, especialmente para aquellos que no las experimentan. Sin embargo, los números también se pueden utilizar para reforzar la exclusión, por ejemplo, cuando los pueblos indígenas o poblaciones de las islas del Pacífico son numéricamente representados como "insignificantes".
13. Es importante caracterizar la exclusión no solo en un sentido descriptivo, sino también explicar cómo y por qué ocurren estas exclusiones. Explicar la exclusión requiere identificación de las principales fuerzas que una lucha por el empoderamiento debe resistir y cambiar. Dicho esto, la gente suele tener ideas contrastante sobre las causas de la exclusión, y en consecuencia tienden a aplicar estrategias diferentes para contrarrestarla.
La Lucha Contra La Exclusion
14. El trabajo en conjunto para empoderar a los grupos marginados es esencial en cualquier lucha contra la exclusión en la política global. Construir un liderazgo con autoridad y capaz de rendir cuentas también es clave para la eficacia de los movimientos democráticos.
15. La creación de redes mundiales de los excluidos es una herramienta política importante en las luchas contemporáneas para el empoderamiento. Las asociaciones y los intercambios globales constituyen un elemento importante en la mayoría de los movimientos, donde las conexiones globales faltan, un enfoque más asociativo probablemente ayudaría.
16. Es necesario fortalecer más la colaboración entre los movimientos que buscan el empoderamiento, del mismo modo estas asociaciones deben ser más creativas de lo que han sido en general hasta la fecha. Ver más allá de nuestra propia realidad requiere el reconocimiento de las agendas y necesidades de otros movimientos, y así mismo, poner más energía en políticas que atiendan a las necesidades de los aliados. El intercambio entre los movimientos puede generar una mayor comprensión de las transformaciones sociales necesarias para hacer frente a las exclusiones.
17. Muchos movimientos han logrado un mayor impacto al invocar en sus discursos la protección de derechos humanos, y a través de la utilización de los instrumentos globales de derechos humanos. Sin embargo, a algunos les preocupa que el énfasis en la protección de derechos humanos pueda subestimar los aspectos económicos de poder, aunque en otros casos se ha reforzado la lucha por el acceso a los recursos. Además, algunos temen que el marco de los derechos humanos que prevalece actualmente se puede utilizar para imponer las normas occidentales, si la diversidad de contextos culturales no se tiene en cuenta.
18. Las cuotas y otros mecanismos formales para garantizar la inclusión de una u otra categoría social pueden ser útiles en la política global. Sin embargo, La aplicación de tales medidas debe ser cuidadosamente ejecutada y supervisada para que puedan cumplir con su potencial de empoderamiento.
19. Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías digitales son vitales para muchas campañas luchando por una política global más inclusiva. Dicho esto, siempre hay que hacer preguntas críticas acerca de qué tipo de inclusión está siendo promovida por las comunicaciones electrónica. Por ejemplo, los medios pueden dar muy poca atención a movimientos de transformación, y los pueblos indígenas pueden tener poco acceso a Internet. Por último, no se puede olvidar que aquellos que están en el poder también pueden utilizar estas tecnologías de la comunicación e información como herramientas para marginar aún más a los excluidos.
20. La literatura y otras formas de arte pueden ser poderosos canales para llevar la causa de los excluidos a las audiencias globales.
21. El papel de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en la lucha por la inclusión en la política global varía según el contexto. En algunos casos (por ejemplo, campañas LGBT) ONG legalmente establecidas han avanzado de manera significativa el reconocimiento, respeto, y participación de las comunidades LGTB en los términos y condiciones deseadas. En otros casos (por ejemplo, personas que viven en la pobreza) históricamente muchas ONG han “actuado en nombre de” y “hablado por” personas marginadas sin tener autorización o mandato para representarles. El punto clave es que los grupos excluidos se auto-organizan, bien sea a través de NGO u otros tipos de asociaciones.
22. El lugar del Estado en esfuerzos por lograr la inclusión en la política mundial sigue siendo controvertido. Algunos argumentan que las personas marginadas deben mirar a sus Estados (democráticos) para promover su causa en la agenda mundial. Otros (por ejemplo, muchos pueblos indígenas) miran al Estado como una fuente de exclusión en sí mismo, y buscan la empoderamiento a través de otros canales.
23. Las opiniones difieren con respecto a ¿cuándo?, ¿cómo? y ¿por qué? los movimientos que persiguen inclusión deben vincularse con las instituciones de gobernanza mundial - y, en caso afirmativo, ¿con cuáles? La mayoría de los grupos excluidos han buscado vincularse con las Agencias del Sistema de Naciones Unidas y / o otros organismos multilaterales como un aspecto más o menos importante de sus luchas. Sin embargo, debido a los legados del colonialismo y otras subordinaciones históricas, algunos grupos ven a la "gobernanza global" con precaución y/o desconfianza.
24. Los movimientos para el empoderamiento en la política global deben mirar la "participación" en procesos consultivos oficiales críticamente. ¿Es simple presencia o participación activa? ¿En qué términos y en beneficio de quién tiene lugar la "consulta" a los grupos excluidos?
Próximamente serán publicados los 10 casos de estudios discutidos en el taller “Incluyendo a los Excluidos en la Política Global”, allí podrá encontrar una exploración más completa de cada uno de los temas. Este recuento de la conversación de Río sobre la inclusión de los excluidos en la política global, puede ser leído en conjunto con resúmenes de los talleres anteriores llevado a cabo en El Cairo: Conceptualizando la Democracia Global, y en Delhi: Aprendizaje para la Democracia Global.